Fundamentación:
En Chile viven más de 2 millones y medio de personas con capacidades diferenciadas. Si a esto agregamos a tres familiares por cada uno de ellos, triplicamos la cifra. La Organización Mundial de la Salud estima que el 15% de la población en el mundo presenta algún tipo de discapacidad física, psíquica, sensorial u orgánica, congénita o adquirida, en cualquiera de sus grados.
600 millones de personas con discapacidad en el mundo, 90 millones en América Latina y el caribe.
En Chile faltan políticas públicas adecuadas que apunten efectivamente a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos con capacidades diferentes. Vemos día a día como miles de niños, mujeres, jóvenes y adultos, no pueden siquiera salir de sus casas por falta de recursos técnicos. No existe acceso a una adecuada atención en salud, rehabilitación, educación, a la economía, al trabajo, transporte, calles, veredas ni edificios públicos, entre otros múltiples factores que cruzan verticalmente el tema de la discapacidad.
La política pública se ha basado durante años en un enfoque biomédico de hogares que mantiene a niños, jóvenes aun más excluidos. En particular la referencia que realiza la Fundación Nacional de Discapacitados, en cuanto a la necesidad de un paradigma con enfoque social basado en los Derechos Humanos, es un ejemplo de cómo las políticas de discapacidad precisan cambiar.
Una adecuada legislación solo será posible en la medida que organizaciones y representantes con y sin discapacidad de la Sociedad Civil, realicen con ayuda del Estado, empresarios y personas, Acciones de Educación e intervención social que permitan enfocar la visión a una mirada más integral.
Es preciso mirar más allá de las estadísticas, las cifras y los denominados “individuos” para adentrarnos en la realidad de personas, seres humanos, sujetos de derecho que requieren con urgencia que el Estado se encargue de poner en práctica, medidas de fondo para cubrir todas las áreas de la vida, como la protección y la seguridad social, salud y servicios sanitarios, educación, empleo, vivienda, transporte, incluyendo la cultura, el ocio y el deporte.
Actualmente hay factores que hacen aumentar las posibilidades de adquirir discapacidad o traer al mundo un niño con necesidades especiales: El estrés, la depresión, la ansiedad, la obesidad, el consumo de alcohol y drogas, los accidentes de transito y las precarias condiciones laborales especialmente en la minería y la pesca, están generando cada vez más discapacidades. Las cifras aumentan en Chile y el mundo cada año de manera sostenida. Las guerras y el uso de armamentos provocan a su vez gran cantidad de niños y adultos con discapacidad.
La realidad en chileEl 56% de las personas con discapacidad es Indigente
El 94% no ha recibido Rehabilitación Integra
Un 81% vive con Pensión Asistencial de $ 36.000 mensuales.
El 19% no califica para Pensión Asistencial ni tiene trabajo.
Un 42% no culmina la etapa Básica.
En nuestro país hay 1.625.000 personas con discapacidad en edad de trabajar, sin embargo existe un 90% de cesantía.
9% de trabajo informal (vendedor ambulante o parte de su tiempo).
1% de trabajo formal (con contrato laboral).
Fuente: Tesis de Integración Social, Escuela de Trabajo Social, Universidad Católica Raúl Silva Henríquez e *INE, Instituto Nacional de Estadísticas.
Macarena Lucía Quilodrán
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